La gestión ambiental se basa en un enfoque proactivo y en la capacidad de responder a las desviaciones.
Medidas Preventivas:
- Elaborar Planes de Gestión Ambiental que incluyan protocolos de gestión de residuos, eficiencia energética y uso del agua.
- Realizar un mantenimiento preventivo de los equipos para asegurar su eficiencia y evitar fugas.
- Impartir formación continua al personal en buenas prácticas ambientales.
- Realizar auditorías ambientales periódicas para verificar el cumplimiento de los planes.
Medidas Correctivas:
Son las acciones a tomar ante una desviación, como un vertido de aceite o una mala segregación de residuos. Implican:
- Actuación inmediata para contener el problema.
- Investigación de la causa raíz.
- Refuerzo de la formación o ajuste de los protocolos.
- Registro de la incidencia y de las acciones tomadas.