Un correcto etiquetado es fundamental para la trazabilidad de la muestra. Sin una identificación clara, la muestra testigo pierde toda su validez.
La etiqueta, que debe ser resistente a la humedad y al frío, debe contener, como mínimo, la siguiente información escrita de forma clara e indeleble:
- Nombre del Plato: Identificación inequívoca de la elaboración (ej., "Lentejas estofadas", "Merluza en salsa verde").
- Fecha de Elaboración: El día en que se cocinó y sirvió la comida.
- Turno de Comida: Especificar si corresponde al almuerzo o a la cena.
- Tipo de Dieta: Si el plato corresponde a una dieta específica, debe indicarse (ej., "Basal", "Triturada", "Sin Gluten").
- Número de Lote de Producción: Si se utiliza un sistema de lotes en la cocina, este debe figurar en la etiqueta.
Opcionalmente, también se puede incluir el nombre de la persona que ha recogido la muestra para completar el registro.