La trazabilidad se compone de tres tipos interconectados que, en conjunto, permiten reconstruir el historial completo de un alimento.
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Trazabilidad «Hacia Atrás» (de Proveedor):
- ¿Qué es? La capacidad de saber de quién hemos recibido un producto.
- ¿Cómo se aplica? Registrando el proveedor, la fecha de recepción, el lote y la descripción de cada materia prima que entra en la cocina.
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Trazabilidad «Interna» (de Proceso):
- ¿Qué es? La capacidad de saber qué hemos hecho con el producto dentro de nuestras instalaciones.
- ¿Cómo se aplica? Registrando qué lotes de materias primas se han utilizado para elaborar cada partida de comida.
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Trazabilidad «Hacia Adelante» (de Destino):
- ¿Qué es? La capacidad de saber a quién hemos entregado nuestro producto final.
- ¿Cómo se aplica? Registrando qué lote de comida se ha enviado a cada unidad de hospitalización o paciente.