Los Planes Generales de Higiene (PGH), también conocidos como prerrequisitos, son la base sobre la que se construye todo el sistema de autocontrol. Establecen las condiciones higiénicas básicas y las buenas prácticas que deben cumplirse en la cocina.
Componentes o Programas Principales de los PGH:
- Control del Agua Potable: Garantizar que el agua es apta para el consumo.
- Limpieza y Desinfección (L+D): Protocolos detallados sobre qué, cómo, cuándo y con qué limpiar.
- Control de Plagas: Medidas preventivas y correctivas para evitar insectos y roedores.
- Mantenimiento: Asegurar que instalaciones y equipos están en buen estado.
- Formación del Personal: Capacitación continua en higiene y manipulación de alimentos.
- Trazabilidad: Capacidad de seguir el rastro de un alimento.
- Gestión de Residuos: Procedimientos para la correcta eliminación de basuras.
Un correcto cumplimiento de los PGH controla los peligros generales y crea un entorno de trabajo higiénico, siendo imprescindible para que el plan APPCC sea eficaz.