El menú de un hospital se diferencia de la restauración convencional por una serie de características únicas y fundamentales.
- Función Terapéutica: Es su rasgo más distintivo. El menú es una parte activa del tratamiento médico.
- Seguridad Alimentaria Absoluta: La prioridad es máxima debido a la vulnerabilidad de los pacientes. Se realiza un control estricto de temperaturas, alérgenos e higiene.
- Adaptación a Dietas Terapéuticas: Existe una gran diversidad de dietas (hiposódicas, para diabéticos, bajas en grasa, etc.).
- Adaptación a Texturas Modificadas: Se ofrecen dietas líquidas, trituradas o de fácil masticación para pacientes con problemas de deglución (disfagia).
- Control Nutricional Riguroso: Cada dieta está definida por sus especificaciones de calorías y nutrientes.
- Palatabilidad y Aceptación: A pesar de las restricciones, se busca que los platos sean apetecibles para fomentar su consumo.
- Estandarización: La producción a gran escala exige el uso de recetas estandarizadas (fichas técnicas).