La recepción es la primera y una de las etapas más críticas del flujo de alimentos, ya que actúa como filtro de calidad y seguridad. Un procedimiento de recepción correcto debe incluir:
- Verificación Documental: Comprobar que el albarán coincide con el pedido realizado.
- Control de Calidad Organoléptica: Inspección visual, olfativa y táctil para detectar cualquier signo de alteración (mal color, mal olor, golpes, moho).
- Control de Temperaturas: Medición obligatoria de la temperatura interna de los productos refrigerados (0-5°C) y congelados (-18°C o inferior). Los productos fuera de este rango deben ser rechazados.
- Control de Envases y Embalajes: Asegurarse de que los envases están íntegros, sin roturas, abolladuras o signos de hinchazón.
- Control de Etiquetado: Verificar la fecha de caducidad o consumo preferente, el lote y el origen para asegurar la trazabilidad.
Es fundamental retirar los embalajes secundarios (cajas de cartón) en la zona de recepción para evitar introducir suciedad en las áreas de almacenamiento.