La seguridad y el mantenimiento son prioritarios en la cocina hospitalaria para proteger tanto al personal como a los pacientes. Se basan en tres pilares:
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Seguridad Laboral: Cumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Requiere formación del personal en el uso de cada equipo y la verificación de que la maquinaria cuenta con sus dispositivos de seguridad (paradas de emergencia, protectores).
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Procedimientos de Limpieza y Desinfección (PGH): Se deben seguir protocolos específicos para cada equipo. Esto implica usar productos autorizados en las dosis correctas, con una frecuencia establecida y registrada.
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Mantenimiento de Equipos:
- Preventivo: Revisiones periódicas programadas por personal cualificado para anticiparse a las averías.
- Correctivo: Reparación de averías una vez producidas.
El cocinero tiene la responsabilidad de comunicar inmediatamente cualquier anomalía o avería detectada en los equipos.