La Ley 2/2010, conocida como Ley de Muerte Digna, regula los derechos y garantías de la dignidad de la persona en el proceso final de la vida. Su objetivo es proteger la dignidad y asegurar la autonomía del paciente.
Derechos Fundamentales en el Proceso de Muerte:
La ley también regula la limitación del esfuerzo terapéutico para evitar la obstinación terapéutica cuando la situación clínica lo aconseje.